lunes, 13 de abril de 2015
martes, 7 de abril de 2015
Hechos 3, 1-10. Pero Pedro le dijo: «No tengo oro ni plata, pero te doy lo que tengo: En nombre del Mesías Jesús, el Nazareno, camina.»
Un día, cuando Pedro y Juan subían al Templo para la oración de las tres de la tarde, acababan de dejar allí a un tullido de nacimiento. Todos los días lo colocaban junto a la Puerta Hermosa, que es una de las puertas del Templo, para que pidiera limosna a los que entraban en el recinto.
Cuando Pedro y Juan estaban para entrar en el Templo, el hombre les pidió una limosna.
Pedro, con Juan a su lado, fijó en él su mirada, y le dijo: «Míranos.»
El hombre los miró, esperando recibir algo.
Pero Pedro le dijo: «No tengo oro ni plata, pero te doy lo que tengo: En nombre del Mesías Jesús, el Nazareno, camina.»
Y tomándolo de la mano derecha, lo levantó.
Inmediatamente tomaron fuerza sus tobillos y sus pies, y de un salto se puso en pie y empezó a caminar. Luego entró caminando con ellos en el recinto del Templo, saltando y alabando a Dios.
Todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios, y lo reconocieron: ¡Es el tullido que pedía limosna junto a la Puerta Hermosa! Y quedaron sin palabras, asombrados por lo que había sucedido.
domingo, 5 de abril de 2015
Hechos 2, 14-23. Ustedes, sin embargo, lo entregaron a los paganos para ser crucificado y morir en la cruz, y con esto se cumplió el plan que Dios tenía dispuesto
Entonces Pedro, con los Once a su lado, se puso de pie, alzó la voz y se dirigió a ellos diciendo: «Amigos judíos y todos los que se encuentran en Jerusalén, escúchenme, pues tengo algo que enseñarles.
No se les ocurra pensar que estamos borrachos, pues son apenas las nueve de la mañana, sino que se está cumpliendo lo que anunció el profeta Joel:
Escuchen lo que sucederá en los últimos días, dice Dios: derramaré mi Espíritu sobre cualesquiera que sean los mortales. Sus hijos e hijas profetizarán, los jóvenes tendrán visiones y los ancianos tendrán sueños proféticos.
En aquellos días derramaré mi Espíritu sobre mis siervos y mis siervas y ellos profetizarán.
Haré prodigios arriba en el cielo y señales milagrosas abajo en la tierra.
El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre antes de que llegue el Día grande del Señor.
Y todo el que invoque el Nombre del Señor se salvará.
Israelitas, escuchen mis palabras: Dios acreditó entre ustedes a Jesús de Nazaret. Hizo que realizara entre ustedes milagros, prodigios y señales que ya conocen.
Ustedes, sin embargo, lo entregaron a los paganos para ser crucificado y morir en la cruz, y con esto se cumplió el plan que Dios tenía dispuesto.
Mateo 28, 8-15. Paz a ustedes
Ellas se fueron al instante del sepulcro, con temor, pero con una alegría inmensa a la vez, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos.
En eso Jesús les salió al encuentro en el camino y les dijo: «Paz a ustedes.» Las mujeres se acercaron, se abrazaron a sus pies y lo adoraron.
Jesús les dijo en seguida: «No tengan miedo. Vayan ahora y digan a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allí me verán.»
Mientras las mujeres iban, unos guardias corrieron a la ciudad y contaron a los jefes de los sacerdotes todo lo que había pasado.
Estos se reunieron con las autoridades judías y acordaron dar a los soldados una buena cantidad de dinero para que dijeran: «Los discípulos de Jesús vinieron de noche y, como estábamos dormidos, se robaron el cuerpo.
Si esto llega a oídos de Pilato, nosotros lo arreglaremos para que no tengan problemas.» Los soldados recibieron el dinero e hicieron como les habían dicho.
De ahí salió la mentira que ha corrido entre los judíos hasta el día de hoy.
viernes, 3 de abril de 2015
Dos caminos y uno solo conduce al Padre. La familia del Amor y la Fe (Jehova, Cristo, Maria, Jose) + (El pueblo de Dios)
El mensaje tras todo eso es que el mundo es cruel. Y hay dos formas de estar en el camino:
1) Haciendo daño (dando latigazos)
2) Haciendo el bien (recibiéndolos latigazos, sabiendo que el dolor de este mundo se queda en este mundo y que Jesús nos ofrece un mejor camino que fue el que por gracia recibimos, pero que por tontos un día perdimos (el derecho a estar en el paraíso).
Pero la gracia de Dios es mas grande aun, el paraíso de aquel entonces no es el paraíso que se nos ofrece hoy. Hoy Dios nos ofrece con el ejemplo de su hijo Jesucristo, la entrada a un paraíso infinitamente mejor, que es el reino de los cielos.
Elegir el camino de Cristo no significa que no habrán pruebas; significa que crees en lo que cristo nos enseño y que es el camino a la vida eterna, camino que lleva al Padre!
Todo esto me ha enseñado lo que es el verdadero amor.
¡Ganemos el derecho a estar en el Reino de Dios!
domingo, 22 de marzo de 2015
Juan 8, 1-11. Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le arroje la primera piedra!
Jesús, por su parte, se fue al monte de los Olivos.
Al amanecer estaba ya nuevamente en el Templo; toda la gente acudía a él, y él se sentaba para enseñarles.
Los maestros de la Ley y los fariseos le trajeron una mujer que había sido sorprendida en adulterio. La colocaron en medio
y le dijeron: «Maestro, esta mujer es una adúltera y ha sido sorprendida en el acto.
En un caso como éste la Ley de Moisés ordena matar a pedradas a la mujer. Tú ¿qué dices?»
Le hacían esta pregunta para ponerlo en dificultades y tener algo de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo.
Como ellos insistían en preguntarle, se enderezó y les dijo: «Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le arroje la primera piedra.»
Se inclinó de nuevo y siguió escribiendo en el suelo.
Al oír estas palabras, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta que se quedó Jesús solo con la mujer, que seguía de pie ante él.
Entonces se enderezó y le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?»
Ella contestó: «Ninguno, señor.» Y Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar.»
viernes, 27 de febrero de 2015
Salmo 6. sáname pues no puedo sostenerme!
Señor, no me reprendas en tu ira, ni me castigues si estás enojado.
Ten compasión de mí que estoy sin fuerzas; sáname pues no puedo sostenerme.
Aquí estoy sumamente perturbado, y tú, Señor, ¿hasta cuándo?...
Vuélvete a mí, Señor, salva mi vida, y líbrame por tu gran compasión.
Pues, ¿quién se acordará de ti entre los muertos? ¿Quién te alabará donde reina la muerte?
Extenuado estoy de tanto gemir, cada noche empapo mi cama y con mis lágrimas inundo mi lecho.
Mis ojos se consumen de tristeza, he envejecido al ver tantos enemigos.
Aléjense de mí, ustedes malvados, porque el Señor oyó la voz de mi llanto.
El Señor atendió mi súplica, el Señor recogió mi oración.
¡Que todos mis contrarios se confundan, y no puedan reponerse, que en un instante se corran, llenos de vergüenza!
miércoles, 18 de febrero de 2015
domingo, 15 de febrero de 2015
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miércoles, 11 de febrero de 2015
Marcos 7, 24-30. "Espera que se sacien los hijos primero, pues no está bien tomar el pan de los hijos para echárselo a los perritos". Pero ella le respondió: "Señor, los perritos bajo la mesa comen las migajas que dejan caer los hijos."
Jesús decidió irse hacia las tierras de Tiro. Entró en una casa, y su intención era que nadie lo supiera, pero no logró pasar inadvertido.
Una mujer, cuya hija estaba en poder de un espíritu malo, se enteró de su venida y fue en seguida a arrodillarse a sus pies.
Esta mujer era de habla griego y de raza sirofenicia, y pidió a Jesús que echara al demonio de su hija.
Jesús le dijo: «Espera que se sacien los hijos primero, pues no está bien tomar el pan de los hijos para echárselo a los perritos.»
Pero ella le respondió: «Señor, los perritos bajo la mesa comen las migajas que dejan caer los hijos.»
Entonces Jesús le dijo: «Puedes irte; por lo que has dicho el demonio ya ha salido de tu hija.»
Cuando la mujer llegó a su casa, encontró a la niña acostada en la cama; el demonio se había ido.
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