viernes, 5 de julio de 2013

2 horas de Buena Musica Cristiana - Alabanza y Adoracion 2013

Salmo 134


"Alabad al Señor porque es bueno."


Alabad el nombre del Señor, / alabadlo, siervos del Señor, /que estáis en la casa del Señor, / en los atrios de la casa de nuestro Dios. R.
Alabad al Señor porque es bueno, / tañed para su nombre, que es amable. / Porque él se escogió a Jacob, / a Israel en posesión suya. R.
Yo sé que el Señor es grande, / nuestro dueño más que todos los dioses. / El Señor todo lo que quiere lo hace: / en el cielo y en la tierra, / en los mares y en los océanos. R.

Mateo 9, 14-17. "¿Es que pueden guardar luto, mientras el novio está con ellos?"


En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo: "¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan."

jueves, 4 de julio de 2013

Salmo 105. ¡Den gracias al Señor, su nombre invoquen, entre los pueblos anuncien sus hazañas!

















¡Den gracias al Señor, su nombre invoquen, entre los pueblos anuncien sus hazañas!
Cántenle y toquen para él, y mediten todos sus prodigios.
Siéntanse orgullosos de su santo nombre, y alégrense los que buscan al Señor.
¡Busquen al Señor, esto será su fuerza, busquen su cara sin cesar!
¡Recuerden las maravillas que realizó, sus prodigios, las sentencias que pronunció, raza de Abrahán, su servidor, hijos de Jacob, su elegido!
El es el Señor, es nuestro Dios, sus decisiones tocan a toda la tierra.
Se acuerda para siempre de su alianza, de la palabra impuesta a mil generaciones, del pacto que con Abrahán concluyó, y de su juramento a Isaac.
Lo erigió como ley para Jacob, como alianza eterna para Israel.
Dijo: "Te daré la tierra de Canaán, esa será tu parte de la herencia".
Aunque eran gente fácil de numerar, bien poca cosa y extraños en ese país, e iban errantes de una nación a otra, de un reino a otro pueblo, a nadie permitió que los oprimiera, y a reyes, por su causa, reprendió:
"No toquen a los que me he consagrado, a mis profetas no les hagan daño."
Dejó caer la hambruna en el país, les cortó el alimento; pero delante de ellos envió a un hombre, a José, vendido como esclavo.
Fue humillado con grillos en sus pies, y su cuello pusieron entre fierros; hasta el día en que se cumplió su predicción: la palabra del Señor le dio la razón.
El rey ordenó que lo soltaran, el amo de los pueblos lo dejó libre; lo estableció como señor de su casa, gobernador de todos sus dominios, para instruir a los príncipes en su nombre y enseñar sabiduría a sus ancianos.
Entonces Israel entró en Egipto, Jacob se instaló en tierra de Cam.
Dios quiso que su pueblo creciera mucho, lo hizo más fuerte que sus adversarios, les cambió el corazón y odiaron a su pueblo, y trataron de dañar a sus servidores.
Envió, entonces, a Moisés, su servidor, a Aarón, al que había elegido; por su medio realizó las señales predichas y sus prodigios en la tierra de Cam.
Les envió tinieblas y todo se oscureció, pero no tomaron en cuenta su palabra.
Cambió sus aguas en sangre e hizo que sus peces perecieran.
Pululó de ranas su país hasta en las habitaciones de los reyes.
Habló y llegaron los mosquitos, plaga de insectos en todo su territorio.
En vez de lluvia les envió el granizo y rayos en todo su país.
Azotó sus viñas y sus higueras, rompió los árboles de su territorio.
Habló y llegaron las langostas y saltamontes, que eran incontables,
se comieron toda la hierba en su país, devoraron el fruto de su suelo.
Golpeó a todo primogénito, en su país, a todas las primicias de su virilidad.
Hizo salir a los suyos con oro y plata, y en sus tribus ninguno iba cojeando.
Egipto se alegró de su salida, pues el terror lo había dominado;
desplegó una nube como un velo, y un fuego para alumbrarlos de noche.
A su pedido, les envió codornices, y con pan de los cielos los sació.
Abrió la roca y las aguas brotaron, y por la tierra seca corrían como ríos.
Es que se acordó de su santa palabra que le dio a Abrahán, su servidor; hizo salir a su pueblo alegremente, a sus elegidos entre gritos de gozo.
Les dio las tierras de otras naciones y heredaron el trabajo de otros pueblos, para que así guardaran sus preceptos y observaran sus leyes.

Mateo 9, 9-13 No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos! Me gusta la misericordia más que las ofrendas!

















Jesús, al irse de allí, vio a un hombre llamado Mateo en su puesto de cobrador de impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Mateo se levantó y lo siguió.

Como Jesús estaba comiendo en casa de Mateo, un buen número de cobradores de impuestos y otra gente pecadora vinieron a sentarse a la mesa con Jesús y sus discípulos.

Los fariseos, al ver esto, decían a los discípulos: «¿Cómo es que su Maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?»

Jesús los oyó y dijo: «No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos.

Vayan y aprendan lo que significa esta palabra de Dios: Me gusta la misericordia más que las ofrendas. Pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»



miércoles, 3 de julio de 2013

Musica Cristiana Catolica (lista de reproducción)

Salmo 114. Tiembla, tierra, en presencia del Señor!

Salmo 114


Tiembla, tierra, en presencia del Señor!



Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob, de un pueblo bárbaro,

Judá pasó a ser su santuario, Israel se convirtió en su dominio.
El mar lo vio y huyó, el Jordán debió retroceder,
las montañas saltaron como carneros y como corderos, las colinas.
¿Qué te pasa, mar, que huyes, y tú, Jordán, por qué retrocedes?
Montañas, por qué saltan como carneros y ustedes, colinas, como corderos?
Tiembla, tierra, en presencia del Señor, en presencia del Dios de Jacob, del que cambia la roca en manantial, y la piedra, en fontana.



Mateo 9,1-8. El Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados!

Mateo 9,1-8

El Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados!


Jesús volvió a la barca, cruzó de nuevo el lago y vino a su ciudad.

Allí le llevaron a un paralítico, tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe de esos hombres, dijo al paralítico: «¡Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados!»

Algunos maestros de la Ley pensaron: «¡Qué manera de burlarse de Dios!»

Pero Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «¿Por qué piensan mal?

¿Qué es más fácil decir: "Quedan perdonados tus pecados", o: "Levántate y anda"?

Sepan, pues, que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados.» Entonces dijo al paralítico: «Levántate, toma tu camilla y vete a casa.»

Y el paralítico se levantó y se fue a su casa.

La gente, al ver esto, quedó muy impresionada, y alabó a Dios por haber dado tal poder a los hombres.




martes, 2 de julio de 2013

Salmo 116. Amo al Señor porque escucha el clamor de mi plegaria!
















Amo al Señor porque escucha el clamor de mi plegaria; inclinó hacia mí su oído el día en que lo llamé.

Me envolvían los lazos de la muerte, estaba preso en las redes fatales, me ahogaban la angustia y el pesar, pero invoqué el nombre del Señor: "¡Ay, Señor, salva mi vida!"

El Señor es muy bueno y justo, nuestro Dios es compasivo; El Señor cuida de los pequeños, estaba débil y me salvó.

Alma mía, vuelve a tu descanso, que el Señor cuida de ti.

Ha librado mi alma de la muerte, de lágrimas mis ojos y mis pies de dar un paso en falso.

Caminaré en presencia del Señor en la tierra de los vivos.

Tenía fe, aun cuando me decía: "Realmente yo soy un desdichado".

Pensaba en medio de mi confusión: "¡Todo hombre decepciona!"

¿Cómo le devolveré al Señor todo el bien que me ha hecho?

Alzaré la copa por una salvación e invocaré el nombre del Señor, cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo.

Tiene un precio a los ojos del Señor la muerte de sus fieles:

"¡Mira, Señor, que soy tu servidor, tu servidor y el hijo de tu esclava: tú has roto mis cadenas!"

Te ofreceré el sacrificio de acción de gracias e invocaré el nombre del Señor.

Cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo, en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén.

lunes, 1 de julio de 2013

8 Horas de Musica de Adoración Cristiana para orar - adorar etc.

Salmo 25. A ti, Señor, elevo mi alma, a ti que eres mi Dios!


















A ti, Señor, elevo mi alma, a ti que eres mi Dios. En ti he confiado, que no quede avergonzado ni se rían de mí mis enemigos.

Los que esperan en ti no serán confundidos, pero sí lo serán quienes te mienten. 

Haz, Señor, que conozca tus caminos, muéstrame tus senderos. 

En tu verdad guía mis pasos, instruye me, tú que eres mi Dios y mi Salvador. Te estuve esperando todo el día, sé bueno conmigo y acuérdate de mí. 

Acuérdate que has sido compasivo y generoso desde toda la eternidad. 

No recuerdes las faltas ni los extravíos de mi juventud; pero acuérdate de mí según tu amor. 

El Señor es bueno y recto; por eso muestra el camino a los que han pecado. 

Dirige los pasos de los humildes, y muestra a los sencillos el camino. 

Amor y lealtad son todos sus caminos, para el que guarda su alianza y sus mandatos. 

¡Rinde honor a tu nombre, Señor, y perdona mi deuda, que es muy grande! 

En cuanto un hombre teme al Señor, él le enseña a escoger su camino. 

Su alma en la dicha morará, y sus hijos heredarán la tierra. 

El secreto del Señor es para quien lo teme, le da el conocimiento de su alianza. 

Mis ojos nunca se apartan del Señor, pues él saca mis pies de la trampa. 

Mírame y ten compasión de mí, que estoy solo y desvalido. 

Afloja lo que aprieta mi corazón y hazme salir de mis angustias. 

Contempla mi miseria y mi fatiga y quita me de encima todos mis pecados. 

Mira cuántos son mis enemigos y con qué odio violento me persiguen. 

Defiende mi vida, libra me: no quede confundido de haber confiado en ti. 

Integridad y rectitud me guardarán, en ti, Señor, he puesto mi confianza. 

Oh Dios, redime a Israel de todas sus angustias. 


Mateo 8, 23-27 ¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?

Mateo 8, 23-27



¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?


Jesús subió a la barca y sus discípulos le siguieron.
Se levantó una tormenta muy violenta en el lago, con olas que cubrían la barca, pero él dormía.
Los discípulos se acercaron y lo despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que estamos perdidos!»
Pero él les dijo: «¡Qué miedosos son ustedes! ¡Qué poca fe tienen!» Entonces se levantó, dio una orden al viento y al mar, y todo volvió a la más completa calma.
Grande fue el asombro; aquellos hombres decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?»



Mateo 8, 18-22 Maestro, te seguiré adondequiera que vayas!

Mateo 8, 18-22 

Maestro, te seguiré adondequiera que vayas!




Jesús, al verse rodeado por la multitud, dio orden de cruzar a la otra orilla.
Entonces se le acercó un maestro de la Ley y le dijo: «Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.»

Jesús le contestó: «Los zorros tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del Hombre ni siquiera tiene dónde recostar la cabeza.»
Otro de sus discípulos le dijo: «Señor, deja que me vaya y pueda primero enterrar a mi padre.»
Jesús le contestó: «Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos.»